La Revolución del Placer

Hemos relegado el placer a la esfera de la sexualidad y a la sexualidad a algo tabú, lleno de performances y mandatos. La sexualidad da culpa, vergüenza, se silencia, se "caretea", se productiviza .Y en esas distorsiones borramos el mapa del placer completo.

La Revolución del Placer

Soy una defensora del Placer.

Me convertí en eso sin querer, más bien por necesidad. A la distancia reconozco que fue un salvataje en un momento de quiebre: recién separada, volviendo al mundo desde los confines de la maternidad, con una nena muy chiquita, roto mi proyecto de vida de ese entonces, tratando de sostenerme, de sostener. En algún momento me di cuenta que estaba totalmente alejada de mi cuerpo, de mi sensibilidad, de la capacidad de sentir placer por la vida.

Escribo mucho sobre placer, reivindico mucho esa capacidad innata y vital de generarnos hormonas regenerativas y experiencias bellas. Por escribir sobre placer me han llegado muchas veces fotos de penes, audios obscenos, todo tipo de comentario fuera de lugar, cosificante. ¿Por qué?

Hemos relegado el placer a la esfera de la sexualidad y a la sexualidad a algo oscuro, falo-centrista, tabú, indecoroso, pecaminoso y no sé cuántas cosas más. La sexualidad da culpa, vergüenza, se silencia, se esconde, e incluso la borramos para con nosotrxs mismxs. Y ahí borramos del mapa también al placer. Parar a Sentir.

Según la Organización Mundial de la Salud, “la sexualidad es un aspecto central del ser humano que está presente a lo largo de su vida. Abarca el sexo, las identidades y los roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Se siente y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas, roles y relaciones. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales”.

Es una parte esencial de nuestra personalidad. “La sexualidad humana es vínculo, es identidad, está relacionada a lo lúdico, lo comunicacional, a la magia, a la belleza, a la naturaleza, a la salud y al amor”1.

Por ser mamíferos, nuestra sexualidad se desarrolla en relación con otrxs, y depende de la satisfacción de nuestras necesidades básicas de contacto, intimidad, expresión emocional, placer, ternura y amor.

Por ser seres sociales, construimos nuestra sexualidad en vínculo también con las estructuras sociales y atravesados plenamente por la cultura. Nuestra corporalidad trasciende la dimensión biológica. 

Toda esta introducción para hablar de algo que me convoca mucho y tiene que ver con los mandatos que nos atraviesan y que nos hacen tener experiencias muy desconectadas del placer.

Quiero hablar específicamente de las experiencias sexuales performáticas, falocéntricas, orgasmocéntricas, donde el cuerpo y la sensibilidad enorme que somos no están presentes, donde todo parece una carrera hacia la liberación de oxitocina y ya. Y donde el  apego parece una mala palabra.

Nos perdemos todo el erotismo que la experiencia es capaz de brindarnos. Toda la capacidad de conexión, de integración y de sanación profunda que puede haber en una sexualidad con Plena Presencia.

Te invito a que pares unos minutos. Respirá lenta y profundamente, que tu inhalación sea sentida, amorosa. 

Sentí tu cuerpo recibiendo ese aire, receptivo a la información del afuera. Y exhalá por la boca. Dejá que el aire salga suave, alivianate. 

Hacelo varias veces, sentí tus narinas, el aire (húmedo? frío? templadito?), a medida que el aire sale sentí a tus pulmones reunirse en su centro y a tu cuerpo acompañando este oleaje sutíl, fluido, fácil. 

Dejá que tu atención se centre en lo que se siente bien, cultivá la atención de las sensaciones positivas y placenteras. Vos sos la intermediaria entre el mundo externo y tu mundo emocional, llévate a sentir bonito.

Para estar en el cuerpo necesitamos tiempo. 

La vorágine en la que vivimos nos desconecta del sentir, nos provee un placer insensible y un orgasmo rápido (de descarga) que no registra los tiempos propios ni ajenos2.

Si tienen ganas de profundizar en estos temas, hay un montón de info valiosa en el Cuaderno de Caderas y Garganta, y también en La Respiración Vital (buscalos en el apartado Cuadernos de la Voz)


 

  1. Malcolm Montgomery (sexólogo brasileño)

  2. Casa Volcán - Tantra y Astrologia


Comentarios
Unirse a la conversación
Escribe tu comentario…
Aún no hay comentarios en este artículo
Te puede interesar
Accede con tu cuenta de Mundovera
¿Ya tenes cuenta?
Iniciar sesión
Cerrar X