¿Sabías que para abrir la boca, primero hay que pisar bien? Y para liberar el pecho también.
De nuestros pies depende, en parte, cómo se distribuye el peso del cuerpo, si podemos descargarnos a tierra o nos vamos agarrando de lugares más altos. Si nuestros pies están tensos, difícilmente la boca pueda estar completamente relajada.
A su vez, un eje corporal desorganizado, puede provocar un pecho cerrado, una caja torácica rígida o una respiración demasiado alta que alteran la movilidad de la laringe y afectan la voz.
Cuando la base está alineada y firme, el cuerpo se puede ordenar mejor y la voz fluye con más libertad. Así podemos sentirnos más livianos al hablar y cantar.
¿Cómo podés moverte sin perder los ajustes necesarios para el sostén sonoro? ¿Y sonar libremente sin perder las bases técnicas que protejan tu voz?
Enraizar no tiene que ser la búsqueda de un punto fijo, de un equilibrio estático, si no lo contrario, enraizar tiene que ser lo que nos dé borde para poder soltar: sin colapsar, sin desorganizarnos.